LA CARTA DE LA TIERRA Y LA FORMACIÓN PARA EL TURISMO

La formación para la actividad turística, ha estado en el debate desde hace años.

Partiendo de la discusión sobre su condición de ciencia fáctica, disciplina o técnica, en muchas partes del mundo aún se discute si debe ser un pregrado, un postgrado, una especialización…

En lo que sí hay consenso absoluto, es en su valor para el desarrollo del talento vinculado al sector.

¿Pero en que consiste ese desarrollo?

Es decir ¿Para qué formamos en turismo? Dependiendo de la respuesta nos deberíamos plantear entonces ¿Cómo formamos para el turismo?

En esta oportunidad, abordaremos estas consideraciones desde un instrumento en particular, La Carta De La Tierra,  icono de la  educación ambiental, aprovechando que  el 26 de enero fue el Día Mundial de la Educación Ambiental.

El turismo, la formación profesional y la educación ambiental

Es indudable que la formación, y la capacitación para la actividad turística debe estar fuertemente orientada la prestación del servicio, a su gestión, desde aspectos como la atención al cliente o la manipulación de alimentos, hasta la planificación estratégica.

¿Pero es eso todo?

Desde la cumbre de Rio en 1992, el tema ambiental y el desarrollo sostenible se han venido convirtiendo en tema estructural del quehacer educativo en el sector, sin embargo, por ejemplo en nuestro país, aún se aprecia una brecha ostensible entre la demanda en formación/capacitación del sector privado y la oferta académica, particularmente en cuanto al perfil del egresado para el turismo y la hotelería.

Por otro lado está el “cómo”, mientras el desarrollo sostenible deposita su fe en el enfoque crítico, transformador y participativo de la educación ambiental, nuestro sistema educativo universitario, a pesar del discurso, está desfasado, en concepción, práctica y recursos.

Y por otra parte, la empresa privada pareciera desestimar al profesional creativo, transformador, con sensibilidad socio ambiental, privilegiando al “técnico”, lo que quiera que eso signifique.

La Carta De La Tierra, una alternativa que tal vez pudiera conciliar…

En otras oportunidades ya les he comentado sobre este documento, así que hoy me voy a centrar en lo que sus principios nos aportan en materia de Educación Ambiental, para la formación y capacitación de los profesionales, empresarios, emprendedores y funcionarios que hacen o harán vida en el turismo.

Primero el “qué”.

“…Integrar en la educación formal y en el aprendizaje a lo largo de la vida, las habilidades, el conocimiento y los valores necesarios para un modo de vida sostenible.” Así de sencillo… y de complicado, hay que formar y capacitar para un estilo de vida, de producción y de consumo sostenible, más nada.

Un poco más preciso: la Carta de la Tierra llama a “…Brindar a todos, especialmente a los niños y los jóvenes, oportunidades educativas que les capaciten para contribuir activamente al desarrollo sostenible” (subrayado nuestro) y hago énfasis en la última frase.

Veamos ahora el “cómo”.

Todo el documento ahonda en principios al respecto, pero me permito citar tres, en las que Venezuela está particularmente deficiente:

  • “…Apoyar la cooperación internacional científica y técnica sobre sostenibilidad, con especial atención a las necesidades de las naciones en desarrollo.”
  • “…Sostener el derecho de todos a recibir información clara y oportuna sobre asuntos ambientales, al igual que sobre todos los planes y actividades de desarrollo que los pueda afectar o en los que tengan interés.”
  • “…Reconocer la importancia de la educación moral y espiritual para una vida sostenible.”

En fin, la Carta De la Tierra, en tanto que documento ético, pero también operativo, nos ofrece una alternativa para revisar qué y cómo estamos formando y capacitando, y lo primero que surge de esta revisión, y que dejo como reflexión final es:

"No debemos formar para el turismo, debemos formar para un estilo de vida y desarrollo sostenible.

Colegas docentes, instructores, amigos empresarios, consultores, los leo…”

Por Joel Campuzano Mejías

(Director de Marketing Sostenible de ISMI CONSULTORES)